Se han escrito muchas frases conocidas
con respecto a la historia. Hay quien dice que la historia depende de quién la
cuente, que el pueblo que no conoce su historia comete los mismos errores, y que la historia se escribe viviendo el presente y
proyectando el futuro. Pues bien, hoy compartiremos algunos hechos históricos desde un punto de vista evidentemente subjetivo, para
poder dar nuestro parecer del porqué tan grandes desgracias ha tenido que
soportar el Paraguay, y de cuál es el riesgo para el futuro si es que no
aprendemos de nuestro pasado, aunque muchas veces lo conocemos, pero lo
ignoramos, lo cual es aún peor.
Es más que conocida la historia
de ambas guerras, tanto la de la Triple Alianza, como la del Chaco, pero en
esta oportunidad, nos enfocaremos específicamente en los motivos que las
causaron, y plantear la pregunta: ¿Existen semejanzas entre las causas de la Guerra Grande y del Chaco?
En primer lugar, y por una razón
cronológica, debemos exponer la guerra contra la Triple Alianza. Esta contienda, llamada
Guerra del Paraguay en Argentina, y Guerra do Paraguai en el Brasil. En
primer término, encontramos que en la época se desempolvaban viejas cuestiones
limítrofes. Con la Argentina, desde tiempos inmemorables queriendo anexar al
Paraguay como una provincia más (ya esto pudo haber servido como aviso para
solucionar los conflictos), incluso llegando de la osadía de intentar negociar
el reconocimiento definitivo de nuestra independencia a cambio de la totalidad
del Chaco (¿qué cosas no?).
En el año 1814 Buenos Aires envía a Nicolás de Herrera como negociador, con el fin de invitar al Paraguay a la
“Asamblea de Provincias Unidas”, bajo la amenaza de asfixia económica.
Mientras tanto, Brasil pretendía los territorios al este del río Paraguay,
norte del Apa y este de las Cordilleras.
Tengamos en cuenta que ya habían vencido los
plazos de los acuerdos internacionales sobre las cuestiones de límite: el
Tratado Berges-Paranhos con el Brasil, y el Vásquez-Guido con la Argentina,
firmados en 1856, que más que una solución, fueron un escondite de la suciedad
debajo de la alfombra. Ya reconocida la independencia del Paraguay, los problemas fueron otros. El principal era la fijación de los límites y la navegabilidad de los ríos. En aquel año, a través del mencionado Berges paranhos, se estableció como solución parche al conflicto con el Brasil la neutralidad de navegación sobre los ríos Paraná y Paraguay, por un periodo de seis años. Misma situación con Vazquez-Guido, con Buenos Aires.
A modo de digresión, nos permitimos hacer volar la imaginación para cruzar el océano y ubicarnos en el estallido de un proceso de transformación económica,
social y tecnológica, el cuál haría necesario un estudio distinto de la
economía Este a su vez, iría dejando de lado al anticuado mercantilismo para comenzar, la economía clásica. Con esto hacemos alusión al otro factor fundamental se vio
representado en los intereses de un sistema imperante y pujante en todo el
mundo en ese entonces, el liberalismo económico, que encontró a su máxima expresión
en Inglaterra, que propugnó el libre cambio, principalmente a su brazo ideológico más afín en ese momento. Buenos Aires era conducida por un librecambista a ultranza, Bartolomé Mitre, quien expresaba este pensamiento en su famoso discurso: “Brindo por el esfuerzo argentino y por el capital inglés”.
El Paraguay desde
hacía décadas, ya con el gobierno de Rodriguez de Francia venía desarrollando un sistema
eminentemente proteccionista. Esto se veía reflejado en forma directa en las fronteras estaban, las cuales se encontraban cerradas para el comercio con el extranjero. El capital paraguayo debía
ser invertido únicamente dentro del territorio nacional, no permitiendo que el ingreso al país de capital extranjero.
Entre
1861 y 1865 se desarrollaba en Estados Unidos la Guerra Civil, en la
cual el Sur, que era el proveedor natural de algodón de Inglaterra, fue
derrotado, por lo cual el país europeo necesitaba de donde sacar la materia
prima. Un curioso detalle: El Paraguay producía mucho algodón. Había que abrir
a los cañones al Paraguay, se debía aprovechar la situación para abrir a cañones la economía de la "China de América".
Todo esto, sumado a la
inestabilidad política que había en el Río de la Plata son a nuestro criterio, las
principales causas de la Guerra Grande.
Nos toca exponer la Guerra del
Chaco, Ocurrieron cosas parecidas. Un antiguo problema de límites con
Bolivia, se combinaba con una codicia imperialista. Esta vez de una empresa privada de Estados Unidos, de la cual, de la cual más de uno, ha pasado a cargar combustible o a comprar una gaseosa, la
Standard Oil, que hoy en día recibe la denominación de ESSO.
Hay que tener en cuenta que los
límites del Chaco no estaban bien definidos (para variar). Bolivia, entre 1879 y 1883
había perdido su salida al océano en una sangrienta guerra denominada “Del
pacífico”. El vecino país, tenía pretensiones de apoderarse del Chaco, llegando
hasta el río Paraguay, para así, por medio de este, tener salida al río de la
Plata, y en efecto al océano de vuelta. La Standard Oil, una empresa ya
gigantesca para esa fecha, sabía que en el Chaco posiblemente había petróleo,
por lo cual decidió ayudar económicamente a los Bolivia, para hacer estallar la guerra, a cambio de poder inspeccionar el terreno.
La guerra del
Chaco se desarrolló entre 1932 y 1935, y si bien el territorio Chaqueño quedó en propiedad del Estado Paraguayo, la SO tuvo derechos de estudiar la tierra por 60 años. Llegaron a la conclusión de que hay petroleo pero que
no sería rentable explotarlo por la profundidad del mismo (La exploración costó unas noven tamil vidas entre paraguayos y bolivianos).
La respuesta a la pregunta planteada, está argumentada, Si existen factores comunes en las causas de las dos guerras, y son dos,
por un lado, problemas limítrofes ignorados por demasiado tiempo, y por otro,
la codicia de de países extranjeros.
Qué problemas podría acarrear para el futuro la situación que estamos dejando pasar hoy en día. Las zonas frontreizas se encuentran practicamente colonizadas, y no ponemos atención a las políticas económicas de nuestra pais, las cuales prácticamente nos "regalan" al capital extranjero, so pretexto del "progreso económico", el cual no es más que una inflación de los números macroeconomicos que nada tiene que ver con la situación de las personas más carenciadas.






