Voy a ser abogado, estudio periodismo. Amante de la historia y el pensamiento. Ciudadano crítico. Orgullosamente paraguayo. Tenía un perrito y se llamaba Kim.

martes, 1 de noviembre de 2016

¿Existen semejanzas entre las causas de la Guerra Grande y del Chaco?

Se han escrito muchas frases conocidas con respecto a la historia. Hay quien dice que la historia depende de quién la cuente, que el pueblo que no conoce su historia comete los mismos errores, y que la historia se escribe viviendo el presente y proyectando el futuro.  Pues bien, hoy compartiremos algunos hechos históricos desde un punto de vista evidentemente subjetivo, para poder dar nuestro parecer del porqué tan grandes desgracias  ha tenido que soportar el Paraguay, y de cuál es el riesgo para el futuro si es que no aprendemos de nuestro pasado, aunque muchas veces lo conocemos, pero lo ignoramos, lo cual es aún peor.
Es más que conocida la historia de ambas guerras, tanto la de la Triple Alianza, como la del Chaco, pero en esta oportunidad, nos enfocaremos específicamente en los motivos que las causaron, y plantear la pregunta: ¿Existen semejanzas entre las causas de la Guerra Grande y del Chaco?
En primer lugar, y por una razón cronológica, debemos exponer la guerra contra la Triple Alianza. Esta contienda, llamada Guerra del Paraguay en Argentina, y Guerra do Paraguai en el Brasil. En primer término, encontramos que en la época se desempolvaban viejas cuestiones limítrofes. Con la Argentina, desde tiempos inmemorables queriendo anexar al Paraguay como una provincia más (ya esto pudo haber servido como aviso para solucionar los conflictos), incluso llegando de la osadía de intentar negociar el reconocimiento definitivo de nuestra independencia a cambio de la totalidad del Chaco (¿qué cosas no?). 
En el año 1814 Buenos Aires envía a Nicolás de Herrera como negociador, con el fin de invitar al Paraguay a la “Asamblea de Provincias Unidas”, bajo la amenaza de asfixia económica.
Mientras tanto, Brasil pretendía los territorios al este del río Paraguay, norte del Apa y este de las Cordilleras. 
Tengamos en cuenta que ya habían vencido los plazos de los acuerdos internacionales sobre las cuestiones de límite: el Tratado Berges-Paranhos con el Brasil, y el Vásquez-Guido con la Argentina, firmados en 1856, que más que una solución, fueron un escondite de la suciedad debajo de la alfombra. Ya reconocida la independencia del Paraguay, los problemas fueron otros. El principal era la fijación de los límites y la navegabilidad de los ríos. En aquel año, a través del mencionado Berges paranhos, se estableció como solución parche al conflicto con el Brasil la neutralidad de navegación sobre los ríos Paraná y Paraguay, por un periodo de seis años. Misma situación con Vazquez-Guido, con Buenos Aires. 
A modo de digresión, nos permitimos hacer volar la imaginación para cruzar el océano y ubicarnos en el estallido de un proceso de transformación económica, social y tecnológica, el cuál haría necesario un estudio distinto de la economía Este a su vez, iría dejando de lado al anticuado mercantilismo para comenzar, la economía clásica. Con esto hacemos alusión al otro factor fundamental se vio representado en los intereses de un sistema imperante y pujante en todo el mundo en ese entonces, el liberalismo económico, que encontró a su máxima expresión en Inglaterra, que propugnó el libre cambio, principalmente a su brazo ideológico más afín en ese momento. Buenos Aires era conducida por un librecambista a ultranza, Bartolomé Mitre, quien expresaba este pensamiento en su famoso discurso: “Brindo por el esfuerzo argentino y por el capital inglés”.

El Paraguay desde hacía décadas, ya con el gobierno de Rodriguez de Francia venía desarrollando un sistema eminentemente proteccionista. Esto se veía reflejado en forma directa en las fronteras estaban, las cuales se encontraban cerradas para el comercio con el extranjero. El capital paraguayo debía ser invertido únicamente dentro del territorio nacional, no permitiendo que el ingreso al país de capital extranjero.

Entre 1861 y 1865 se desarrollaba en Estados Unidos la Guerra Civil, en la cual el Sur, que era el proveedor natural de algodón de Inglaterra, fue derrotado, por lo cual el país europeo necesitaba de donde sacar la materia prima. Un curioso detalle: El Paraguay producía mucho algodón. Había que abrir a los cañones al Paraguay, se debía aprovechar la situación para abrir a cañones la economía de la "China de América".

Todo esto, sumado a la inestabilidad política que había en el Río de la Plata son a nuestro criterio, las principales causas de la Guerra Grande.

Nos toca exponer la Guerra del Chaco, Ocurrieron cosas parecidas. Un antiguo problema de límites con Bolivia, se combinaba con una codicia imperialista. Esta vez de una empresa privada de Estados Unidos, de la cual, de la cual más de uno, ha pasado a cargar combustible o a comprar una gaseosa, la Standard Oil, que hoy en día recibe la denominación de ESSO.
Hay que tener en cuenta que los límites del Chaco no estaban bien definidos (para variar). Bolivia, entre 1879 y 1883 había perdido su salida al océano en una sangrienta guerra denominada “Del pacífico”. El vecino país, tenía pretensiones de apoderarse del Chaco, llegando hasta el río Paraguay, para así, por medio de este, tener salida al río de la Plata, y en efecto al océano de vuelta. La Standard Oil, una empresa ya gigantesca para esa fecha, sabía que en el Chaco posiblemente había petróleo, por lo cual decidió ayudar económicamente a los Bolivia, para hacer estallar la guerra, a cambio de poder inspeccionar el terreno. 
La guerra del Chaco se desarrolló entre 1932 y 1935, y si bien el territorio Chaqueño quedó en propiedad del Estado Paraguayo, la SO tuvo derechos de estudiar la tierra por 60 años. Llegaron a la conclusión de que hay petroleo pero que no sería rentable explotarlo por la profundidad del mismo (La exploración costó unas noven tamil vidas entre paraguayos y bolivianos).

La respuesta a la pregunta planteada, está argumentada, Si existen factores comunes en las causas de las dos guerras, y son dos, por un lado, problemas limítrofes ignorados por demasiado tiempo, y por otro, la codicia de de países extranjeros. 
Qué problemas podría acarrear para el futuro la situación que estamos dejando pasar hoy en día. Las zonas frontreizas se encuentran practicamente colonizadas, y no ponemos atención a las políticas económicas de nuestra pais, las cuales prácticamente nos "regalan" al capital extranjero, so pretexto del "progreso económico", el cual no es más que una inflación de los números macroeconomicos que nada tiene que ver con la situación de las personas más carenciadas. 

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